miércoles, 8 de noviembre de 2017

A EXPULSARLO

¡Hola Draconianos!

Hoy os traigo una leyenda, como me gusta llamarlos, cuentos inspirados en la corriente romántica en las que mostraré mis emociones, sensaciones, reflexiones.

Empiezo fuerte con esta leyenda a la que he llamado A EXPULSARLO

Hay veces que el camino es un sendero entre praderas verdes y soleadas, otras veces bosques curiosos, profundos, otras veces montañas que en algún momento se te pueden hacer pesadas pero que miras a tu alrededor y eres poderoso y libre. Había veces que el camino me era un problema, pero a partir de la experiencia de un ser ansioso de saber como yo me considero, encontré la respuesta. Otras veces lo eran las personas, cosas típicas de la adolescencia que aprendes a ignorar. Pero hay una cosa que desde hace unos años siempre esta ahí. Hay veces que me alcanza y cuesta echarlo, otras veces a penas llega a rozarme, pero el problema es que ahí está y esperemos que su poder no esté creciendo.
Estoy hablando de el Rey de las Ratas, ser (si es que se merece llamarlo así) que hasta hace bien poco conseguí identificar. Hace muchas lunas que me acechaba y que entraba en mi cabeza. Hubo un tiempo horrible en que estaba convencida de que sus pensamientos eran los míos y lo pasé mal; consultaba a las divinidades preguntándoles desesperadamente si estaba actuando bien, pero a veces no recibía respuesta, o la respuesta era que no hiciese caso a eso, pero que en esos tiempos no sabía identificar, y acababa más confundida. No sabría expresarlo exactamente pero era algo así como el Caos de Apofis pero más negro y… no se la palabra, denso, abrumador, sentía como si no me dejara espacio y me agobiara.

Pero hace poco, visitando por primera vez el maravilloso mundo de Mundodisco, unos amigos que allí conocí me contaron la leyenda del Rey de las Ratas. En ese momento una luz cayó sobre ese “Caos”, ¡Así que eras tú! Le grité. Todo este tiempo me has estado molestando. Experimente varias sensaciones a la vez; alivio, al saber por fin qué era, más bien, quién era ; rabia, al saber que eso a estado manipulándome todo este tiempo; y también humillación, por saber que ha entrado en mi cabeza tan fácilmente como a un humano. A partir de ese día luchaba contra él, y aún sigo, porque a atacado en una parte complicada, pero lo que no sabe es que lo que no mata te hace más fuerte y que cuando tanto trabajo dé su fruto y si alguna vez piensa derrotarme, no lo podrá hacer jamás, porque seré más fuerte y ya es demasiado tarde para él. Así que me voy armar con toda mi fuerza y valor para que deje de incordiarme y derrotarlo para siempre.

Una guerrera, Mythos.

Pd: Complejos, cuidado con el Rey de las Ratas.

Un amigable ronroneo, Mythos


No hay comentarios:

Publicar un comentario